volaron al estigma de su miel de chocolate
abriendo una lágrima escarlata...
(más mía que tuya).
Cayeron las hojas...
mojadas por la lluvia
de ojos cristalinos
al cimiento de mi vergüenza.
Cayeron.
Volaron sin otoño en primavera
cerca...
Al silencio del silencio
al honroso rencor
del espacio eterno del enojo.
Humildes y mojadas en su llanto
volaron en silencio
descubriendo su verdad:
Te amo tanto mi niña hermosa...
Y cayeron...
con su orgullo bajo
a los pies de mi esperanza
de su bondad
humildes y tristes
hojas muertas
del olmo que no soy
sin ti...
Cayeron a tus pies
a pedir perdón...
(Dedicado a Andrea)
Pedro Eduardo
Junio/2013

