miércoles, 21 de agosto de 2019

NANO'S


Cuando cayó, se escuchó un sonido sordo sobre el asfalto.  Sangre con masa blanca salpicó mi cara y sentí un sabor a hierro húmedo entre mis labios que no hice por escupir porque lo que estaba viendo era aún más impactante.

Seres pequeños con figura humanoide de color azul oscuro, salían de los oídos de aquel cuerpo que yacía inerte sobre la avenida; eran decenas los que se aventaban desde uno de sus oídos hacia al piso; (en realidad no era mucha la distancia porque su cráneo había quedado prácticamente aplastado)

Los ojos de la víctima parecían moverse por dentro como gelatina en movimiento; pero en realidad eran esos seres que se revolvían dentro de lo poco que había quedado de cabeza.

Uno de ellos alcanzó a verme y mostrando pequeños y afilados dientes me señaló unos segundos, pero al ver que no me movía, continuó su camino detrás de los demás.

En fila, uno a uno, se dirigieron hacia la llanta del auto que se había detenido tras el cadáver destripado que estaba frente a él; los pequeños seres azules, lo abordaron con gran rapidez.   La persona a volante que había quedado impresionada por el cuerpo que había visto caer, no reaccionaba, pero al cabo de unos minutos, volteó a mirarme con ojos totalmente negros y sin importar que el cuerpo que había caído del sexto piso y estaba frente a su auto, lo aplastó y arrastró varios metros dejándole embarrado mientras se alejaba

Cuando al fin reaccioné, limpié mi cara, escupí y observé hacia la calle donde se perdía el auto. La pesadilla no había terminado.  

Sobre esa gran avenida, comenzaron a caer cuerpos desde las alturas.  Como si alguien los estuviese lanzando o como si hubiese un suicidio colectivo…

Curiosamente en la esquina donde estaba yo, no se veía caer gente. 

El miedo invadió mi cabeza con un pensamiento… La persona que había visto…

¿Había sido el primero o el último en caer en esa esquina?

Mi horror no terminaba.  A lo lejos de la calle donde habían caído diversos cuerpos, alcanzaba a ver una mancha negra moviéndose rápidamente hacia donde me encontraba y delante de ella, personas que huían despavoridas hacia donde yo
… sí, eran esos extraños seres azules.

Comencé a correr sin olvidar que Karla, mi novia, esperaba en la otra acera de la avenida paralela…   cuando llegué a ella, ahí estaba, inmutada, como si no viera el caos que se estaba formando a su alrededor; sin verme, pero viéndome…  me abrazó, dijo palabras que no entendía y… después de unos segundos, no supe más…

En las alturas, sobre el filo de un edificio,  todo se volvió calma y de un color blanco lechoso con colores intermitentes ante mi mente confusa; por momentos y en un recorrer de imágenes lentas, el sol asomaba cayendo sobre un ocaso hermoso teniendo como fondo uno de los horizontes más bellos que hubiera visto en mi corta vida...  

A la vez y a gran velocidad se recorrían imágenes, recuerdos, sonidos, colores…   y de vez en vez, se detenían nuevamente… yo solo sonreía…  cuando podía me preguntaba…   por qué puedo ver el ocaso, el horizonte;

--¿Dónde me encuentro?... ¿Karla?...   ¿Dónde estamos?... ¿Por qué tu cabello se mueve tanto?...
–Vuela… cero
--¿Qué dices?
– Volemos... uno
--Sí, volemos…

Sin más, el horizonte que veía junto a Karla, se apagó entre ceros y unos... ceros y unos que dibujaron una última imagen de asfalto rojizo y pegajoso… después, se apagó por completo.  


Pedro Eduardo
Agosto, 2019.

jueves, 15 de agosto de 2019

SIN SABOR



Digamos que digo nada.

Que solemne
lo incólume de mi silencio
habla en el vacío.

El otoño se desliza en mis ojos
y apenas dorso botón
besa apretado el corazón.

No sabes nada.

El ardor se quebranta
en lenguas de fuego
que se atragantan de impotencia

¿Y tú...?

No sabes.

¿Sabes?

No sabes... 

a nada.


Autor
Pedro Eduardo
Enero, 2014

viernes, 9 de agosto de 2019

DO



Do_nde empieza
lo que nunca acaba

Cual la nota
Do
                Inicia… no acaba

Miel o savia amarga
                Don_ de instinto
Do_nde fuerte
Do_nde huellas
Sudor y suerte
Don_de
Blanca a negra
Don_de
Mente
                 Respiración
                Agua y Tierra
        Vida o muerte

Do_nde el Te
Nos da la Kara

Don_de el Kumite
Es el ki
                Del Alma y
Sei de la mente…
                Kata

Do_nde el Dojo
                Es el yo
Y yo
soy mi Do
               
                  Espíritu, mente.
                  Cuerpo y alma

     Donde el Do

Es, soy

            Mi Karate Do.




Pedro Eduardo
 Agosto/2019