miércoles, 14 de febrero de 2024

SERES DIVINOS


Existen seres que poseen de forma extraordinaria poderes únicos, innatos en la condición humana.

Algunos lo reconocen de manera consciente, mientras que otros aún no han descubierto su potencial.

Por ejemplo, aquellos que reconocen su buena fortuna con frases como "Siempre he tenido suerte" o "Suelo salir victorioso", están conscientes de una peculiaridad en su ser. Saben que esa fuerza, ese toque de suerte, les distingue de los demás.

Por otro lado, están aquellos que desconocen este don. Cuando enfrentan adversidades que interpretan como negativas, se llenan de miedo y desesperanza, creyendo que esa es su suerte inevitable, quizás hasta merecida. Ignoran que tienen un poder natural de transformar cualquier situación, incluso aquellas que creen estar predestinadas.

Todo lo que acontece en sus vidas, tanto internamente como en su entorno, está influenciado por este poder, aunque muchos no lo perciban.

Te invito a tomarte un momento y hacer lo siguiente:

Siéntate e inhala profundamente dos o tres veces. Ahora conecta con tu respiración (inhalación y exhalación).  Visualiza cómo ese aire que entra (al inhalar), purifica el espacio interior que identificas como negativo, (aunque en realidad no lo sea (un tema para otra reflexión)).  Al exhalar, libera eso que ha sido envuelto por tu inhalación y llévalo hacia el exterior.

Repite este ejercicio al menos dos veces al día, (Podrías hacerlo al iniciar y terminar el día), con unas 5 o 7 respiraciones cada vez. La frecuencia la eliges tú, según te sea más cómodo; unas dos o tres veces a la semana.

Al hacerlo, mantén la fe y vive de forma natural como siempre lo haces.

Confía en el proceso, como si cada vez fuera un sorteo donde sueles salir victorioso.

Pronto experimentarás y sentirás un cambio significativo en tu cuerpo.

Para algunos, alcanzar este objetivo es más sencillo debido a su capacidad innata para influir en su universo y en el de los demás.

Para otros, como yo, que aún no hemos desarrollado plenamente este don, se requiere práctica y paciencia.

Y también hay quienes simplemente necesitan comprenderlo y aplicarlo paso a paso.

Tú, ¿Qué tipo de ser divino eres?