sábado, 9 de septiembre de 2023

Perspectiva de una feminista sobre el valor del amor en el camino académico






Los presidentes de Colombia y México participaron hoy en la Conferencia Latinoamericana y del Caribe sobre las Drogas para la Paz, la Vida y el Desarrollo. Sus discursos me hicieron recordar una anécdota de mis días universitarios. La protagonista de esta historia era una profesora que se destacaba por su firme compromiso con el feminismo.

Recuerdo la primera vez que la conocí. Estábamos fuera del salón de clases, mi compañero y yo, y ella llevaba una montaña de libros y su bolsa. Antes de entrar al salón, nos saludó, y en un acto de amabilidad, le ofrecí ayuda para llevar sus libros. Ella, sin embargo, rechazó mi oferta de manera tajante. Al entrar al salón, mi compañero me dijo discretamente: «Cómo se te ocurre, Peter; te dije que era muy feminista».

Este incidente marcó el comienzo de un desafío personal: ser cauteloso con mis acciones en sus clases. A pesar de que sus lecciones solían ser monótonas y giraban en torno al feminismo y el empoderamiento de las mujeres, decidí participar activamente. Quería evitar que las clases se volvieran tediosas y fomentar el debate y la reflexión, ya que muchos compañeros temían expresar sus opiniones. Así que, sin dudarlo, levanté la mano y hablé en clase. Aunque la profesora no me prestaba mucha atención, mi participación motivó a otros a hacer lo propio, generando debates interesantes sobre los temas tratados.

Recuerdo especialmente una clase sobre la "esperanza" que desencadenó una discusión apasionante; ella dividía la palabra en “espera-nza” y decía que no estaba de acuerdo con ese concepto porque era sinónimo de “espera”, y ninguna persona tenía por qué esperar nada.

En esa materia había un chico que normalmente pasaba desapercibido en todas las demás, excepto en esa, ya que la profesora lo invitaba constantemente a participar. En una ocasión, lanzó una pregunta al aire para ver quién respondería. Aunque levanté la mano, ella se dirigió al chico, ¿Jorge?, para que participara él y no yo. A menudo notaba que a la profesora le molestaba que estuviera de acuerdo con ella en muchos aspectos, aunque cuando me equivocaba, lo destacaba con entusiasmo.

No estaba seguro de si lo que más le molestaba era mi edad, ya que era mayor que la mayoría de los estudiantes, o que compartía sus puntos de vista. Al final del semestre, nos recordó que nuestra calificación se basaría en la asistencia, la participación en clase y un trabajo final sobre uno de tres temas.

Había trabajado arduamente para ese momento, por lo que, cuando llegó el día en que nos entregaría nuestras calificaciones, nos llamó uno a uno. El chico con el que de alguna manera ella se identificaba, o con quien intentaba interactuar más en sus clases, pasó primero. Se tomó más tiempo de lo habitual con él. Después de hablar con ella, le pregunté discretamente: «Jorge, ¿qué calificación te puso?». Él me dijo muy contento y con cierta vergüenza: «Ocho». Eso me llenó de alegría. Si él, un estudiante que había faltado a muchas clases, que rara vez participaba a menos que la profesora prácticamente lo obligara, y que había entregado su trabajo final de forma extemporánea, había obtenido un ocho, yo, como mínimo, tenía asegurada la misma calificación, por muy mal que le cayera.

Llegó mi turno. El tema que había elegido tenía que ver con los valores que deberían fundamentar el futuro de la niñez y juventud actuales. Me esforcé al máximo, poniendo en práctica todo en lo que siempre he creído: el amor como fundamento de la familia. Argumenté que este valor era el más importante dentro del núcleo familiar y que la familia, por sí misma, tenía mucho que ver con el destino de las nuevas generaciones.

Para mi gran sorpresa, cuando la maestra me llamó y revisado, me entregaba el trabajo que había hecho y me dijo: «Tu texto es de un nivel de tercera». Así, sin más, sin emoción alguna. Mi rostro reflejó una gran desilusión, porque hasta entonces, parecía que disfrutaba ver mi sorpresa… Mi triste sorpresa. Y agregó: «Al leer tu trabajo, parecía que estaba leyendo un texto de una telenovela de Televisa o TV Azteca, por lo romántico que lo abordaste». Continué aturdido por su comentario inicial: "texto de tercera". Cuando reveló que mi calificación era un 7, no podía creerlo. Le pregunté si podría elevarla a un 8, a lo que respondió: «Pues si no es regateo». Aun con la sorpresa y la decepción en mi mente, regresé a mi lugar, sintiendo una profunda tristeza por lo sucedido.

Años después, escuché al presidente López Obrador hablar sin temor sobre el amor. Aunque su discurso me parecía raro, ambiguo, distante y vacío desde la perspectiva social a la que estábamos acostumbrados, en lo más profundo coincidía plenamente con él. Me di cuenta de que, a través de su discurso, no temía hablar sobre el amor a la familia, algo que en la retórica fría y carente de emoción a la que estábamos acostumbrados, nunca se había visto.

Hoy, al escuchar los discursos de los presidentes Petro de Colombia y López Obrador de México, centrados en el amor dentro de, por y para la familia, reflexioné sobre mi calificación final en la carrera, que fue de 8.95. Me di cuenta de que ese 7 en el trabajo final había afectado mi promedio general y me había impedido alcanzar el 9 que anhelaba. Sin embargo, sobre lo que había escrito… Tenía razón, yo tenía razón.

Cuando pienso en mi profesora, la recuerdo como alguien atrapada en su propia rigidez, amargada por lo que parecía ser una desconexión con los sentimientos más humanos. Rara vez vi una sonrisa en su rostro, y cada vez que intentaba tenderle una mano, ella la rechazaba. Tal vez hablar del "amor en la familia" le resultaba incómodo porque ese sentimiento era algo ajeno para ella. Y si así era, eso me produce una profunda tristeza.

Con el tiempo, entendí que las personas proyectan en los demás sus propias carencias. Quizá su rechazo a lo que yo valoraba no era más que el reflejo de su incapacidad para aceptar lo que le faltaba en su vida. Por eso, decidí perdonarla. No por ella, sino por mí, porque llevar rencores solo envenena el alma. Perdonarla fue, en esencia, un acto de amor; el mismo amor que ella nunca supo ver.

A veces me pregunto si, después de tantos años, ella habría llegado a comprender lo que intenté transmitirle en aquel trabajo. Me gusta pensar que, en algún momento, tuvo la oportunidad de redescubrir lo que es el amor en su forma más pura: el motor que mueve a las familias, el hilo invisible que une a las generaciones, la chispa que enciende la esperanza en el futuro.

Al final, comprendí que mi valor no dependía de una calificación, ni de su aprobación. Lo que importa es que lo que escribí ese día sigue siendo verdad. Y aunque nunca logré ese anhelado 9 en mi promedio, me quedé con algo mucho más valioso: la certeza de que el amor es, y siempre será, la fuerza más poderosa que podemos compartir.

martes, 8 de agosto de 2023

Tonal, Revista de Escritura No. 2, Julio 2023.

¡Bienvenidos a un viaje literario único con "Tonal"!

La revista "Tonal" te invita a explorar cómo las palabras funcionan como engranajes y bisagras que entrelazan nuestras experiencias. Descubrirás cómo sus palabras se transforman en componentes de un equipo  sincronizado, generando un movimiento armonioso.

Cada palabra en esta revista es una pieza de rompecabezas que forma una imagen fascinante. Dentro de sus páginas encontrarás un catálogo de adicciones literarias, provenientes de autores de diferentes edades y lugares. Desde crónicas de viajes hasta reflexiones científicas y exploraciones eróticas, "Tonal" te invita a un recorrido único por la imaginación humana.

Así que, si deseas explorar cómo las palabras se conectan y trabajan juntas para crear algo mágico, "Tonal" es tu pasaporte a un mundo literario lleno de conexiones asombrosas. ¡Prepárate para abrir las puertas de la imaginación y descubrir cómo las palabras forman parte de algo mucho más grande!



Tonal, Revista de Escritura No. 2 

viernes, 4 de agosto de 2023

Revista de Escritura TONAL No. 1 Abril, 2023.


 

Desde las entrañas virtuales de un Taller de Escritura Transdisciplinaria surge la revista Tonal, una luz literaria que desafía lo convencional pero también explora la esencia de la existencia humana. "Tonal" y "nagual" se entrelazan como antiguos misterios culturales de lo que somos en la raíz de nuestra esencia, evocando nuestra relación con la naturaleza y el cosmos. 

 

Esta revista es un cóctel donde vibran la poesía, el arte y la curiosidad científica literaria que celebra la invención y la vida misma.

 

¡Atrévete a entrar en este remolino de palabras y emociones! Tonal te invita a un viaje donde la creatividad es la brújula y las palabras estrellas guías.

 

Descubre cómo las vibraciones sonoras y las artes literarias entrelazan sus manos para tejer un tapizado de belleza y reflexión.

 

Sumérgete en sus páginas y sé parte de esta aventura que promete desafiar tus pensamientos y acariciar tu espíritu con el deleite de una danza de creatividad.

 

¡Tú Tonal aguarda, las palabras te llaman!


 


 ¡´MUY PRONTO´!

 

Kimer Ed-Enríquez


martes, 20 de junio de 2023

Canto de Lobos II



Vamos al encuentro del ocaso

bajo la luz de la luna llena,

Aullamos al amargo placer

de saber que somos siluetas transparentes

que vagan por el bosque

No se tocan,

están unidas por la naturaleza de su verdad etérea

espíritus y almas

que sufren castigados por el destino.

Sufren de amor porque se aman,

sufren porque amar duele.

El amor duele y,

no sabemos cómo expresarlo.

El silencio es nuestra forma de hablar.

 

Aúllan los pinos

y su aroma se impregna de miedo,

es mucho el amor...

Da miedo, mucho miedo

Aúlla el viento y mi voz vuela a su encuentro,

una noche, dos estrellas, un beso 

mis manos en tu cuello,

el rocío se confunde entre la bruma,

estamos llorando y 

juntos aullamos nuestro amor quimera,

estamos llorando a un paso de ser eternos

ese paso 

es eterno.

Toquemos la luna,

robemos su aliento,

hierba, miel y neblina…

 

Hagamos el amor sobre la piel del mundo,

hasta que el alba amanezca.


Que se escuche nuestro canto de lobos,

que se extienda por el valle y la montaña,

que resuene en cada rincón del universo,

nuestro amor es eterno

y aullará por siempre.


Kimer Ed.

lunes, 12 de junio de 2023

AFRONTANDO LA ADVERSIDAD: Reflexiones desde la experiencia de un tratamiento contra el cáncer.

En el quinto episodio de la tercera temporada de la serie llamada "Superman y Lois", me llamó la atención la forma en que abordan el cáncer de Lois, que fue detectado en episodios anteriores. Se trata de un cáncer de mama inflamatorio en etapa tres, que ni Superman podrá vencer.

Al comenzar su tratamiento de quimioterapia, Lois se muestra renuente, como suele suceder en la mayoría de los casos. Sin embargo, con el apoyo de su familia, finalmente se convence de que lo mejor es iniciar esa lucha lo antes posible.

Cuando acepta someterse al tratamiento y se sienta en los cómodos sillones articulados para iniciar su quimioterapia, todo parece normal y propio de una serie de superhéroes con conocimiento oncológico. Sin embargo, hay dos momentos que deseo mencionar: uno de ellos ocurre cuando Lois escapa junto con su soporte de suero para llevar a cabo una investigación, y Clark debe esperarla junto a dos personas que también están en tratamiento. Ambas mujeres, que comparten el mismo problema, le cuentan a Clark sobre sus padecimientos y lo difícil que será enfrentar esa enfermedad. Cuando una de las pacientes parece quedarse dormida y tiene dificultades para respirar, Clark pregunta a la otra paciente si está bien, a lo que ella responde: "Sí, solo es la quimio reaccionando". Una vez que la paciente se recupera, retoman la conversación sobre lo inquieta que es Lois...

"Tu esposa tiene dificultad para quedarse quieta... Pero ese instinto le será útil más adelante", le pregunta Clark a qué se refiere, a lo que la paciente responde: "A la enfermedad todos la llaman de diferentes formas. Las experiencias son distintas, pero cuando llega 'el llamado', así lo llamo yo, a quienes nos sentamos aquí, esta enfermedad desafía cada parte de ti, tanto mental como físicamente. En cierto modo, hay una sensación, como 'un llamado', que te dice que sería más fácil si tan solo te rindes. No significa que no ames a las personas en tu vida o que quieras dejarlas, pero... La tentación de ceder ante el cáncer a veces es muy fuerte. Así que el impulso que tu esposa tiene requerirá de toda esa energía para sobrevivir".

El segundo momento ocurre cuando Lois, después de su sesión de quimioterapia, desea salir y compartir un momento agradable con sus hijos, que están en una celebración y baile escolar. Clark, habiendo escuchado las experiencias de las pacientes en el hospital, le sugiere descansar, pero Lois insiste en salir. Él le pide que al menos espere unos minutos, ya que Superman tiene un imprevisto. Lois acepta, pero cuando Superman regresa de su misión, Lois experimenta una reacción a la quimioterapia que la obliga a quedarse en casa a pesar de su deseo de estar con sus hijos.

He estado allí, en esas salas oncológicas. La primera impresión que tuve al ver los sillones articulados fue: "este es un área VIP". No tenía idea de lo que me esperaba. En esa zona bastante amplia, antes de ingresar, me pidieron que me lavara las manos. Había cinco personas: dos jóvenes, una de mediana edad y dos adultos mayores. Me sentaron junto a los adultos mayores: una señora que parecía muy tierna durmiendo y un señor que se quejaba del brazo donde una de las enfermeras intentaba por segunda vez iniciar la aplicación intravenosa. Yo me animaba pensando: "vamos, ya lo has hecho, esto será pan comido"... No debería haberlo dicho. Tres enfermeras intentaron sin éxito iniciar mi quimioterapia. Tuvieron que llamar a una cuarta enfermera, que al parecer era su jefa, y que logró encontrar una de las venas ocultas en mi primer intento de tratamiento.

"Eran esquivas, pero ya está, ¿se encuentra bien, señor Eduardo?". Me quedé dormido. Al despertar, me cambiaron la bolsa que ya estaba vacía por otra con un líquido que me hizo sentir como si corriera electricidad por mi brazo y cuello. Al llegar a casa, esa sensación creció junto con muchas otras: imágenes rebotando rápidamente en mi mente, ira, euforia, temblores, comezón en todo mi cuerpo, una sensación de nostalgia y deseos de llorar como nunca había experimentado... y mucho más.

Después de comenzar ese difícil proceso de estudios oncológicos, realmente te tienta la idea de rendirte. Me administraron tres de las cuatro sesiones de quimioterapia: tres por vía intravenosa y tres en forma de pastillas. Las pastillas debían tomarse durante catorce días, pero no pude terminar la última sesión de quimioterapia en pastillas debido a que sufrí un infarto en el quinto día. Cuando ocurrió, logré llegar a urgencias y de inmediato fui llevado al quirófano. Intentaron hacerme un cateterismo, pero no tuvieron éxito. El especialista dijo que las pastillas fueron las culpables y, por ese motivo, suspendieron la cuarta sesión intravenosa y lo que quedaba de las pastillas. Yo culpé a la última aplicación intravenosa... Fue tan difícil que no deseo recordarlo. Y no, no terminó ahí. Después de las quimioterapias, siguieron las radioterapias. Exactamente 28 sesiones, una al día, de lunes a sábado a las 6:30 de la mañana. Para llegar al hospital, debíamos levantarnos a las 4:30. El problema del cáncer se sumó al problema del corazón. Si al final de todo esto (aún me faltan estudios para saber cómo me fue con las quimios), me dijeran: "Lo sentimos, hay que seguir luchando"... Por supuesto que te tienta la idea de rendirte.

Puedo decir que me siento tranquilo y bien por ahora. Además de seguir los consejos de los especialistas y seguir sus instrucciones al pie de la letra, día a día sin cometer el mínimo error, creo que algo que ha contribuido a mi tratamiento es mi actitud positiva. Y es que, ¿alguien sabe qué más podemos hacer al respecto?... Nada. Nada más que aceptarlo. Ahí es cuando debes ser quien dijiste que serías. No es pelear, no es enfrentar... Es afrontar. Porque creo que afrontar es un concepto más adecuado y se acerca a otro concepto de suma importancia: "aceptar". No hablo de rendirse, no. Hablo de aceptar "algo" que no puedes cambiar, excepto con gran humildad al reconocer quién eres y cuánto puedes trabajar, ese "algo" que no esperabas pero que nadie te quitará, excepto el trabajo interior y el deseo de vivir, no solo por ti, sino también por aquellos que te aman.

Además de esto, y procurar sonreír en todo momento, quiero mencionar que mi pensamiento al respecto es muy tranquilo... La máxima que sigo es: "Todo lo que sucede, sucede, y el mundo no se detiene. Con o sin mí, el mundo seguirá su curso y esto también pasará... Con o sin mí". Entonces, ¿por qué preocuparnos?

Así que, si te encuentras en una situación similar, te sugiero que sigas adelante según indicaciones de los especialista y en la medida de lo posible, como si nada estuviera pasando. Incluso con los peores síntomas, imagina que todo saldrá bien. Haz un análisis mental de toda tu vida y, si es necesario, pide perdón a aquellos a quienes recuerdes haber lastimado de alguna manera... Eleva ese sentimiento al universo: perdón, perdón, perdón. Y después de pedir perdón, acepta. Acepta lo que estás experimentando con la esperanza (pero sin forzarla) de que volverás a estar bien: acepta, acepta, acepta. Y, por último, agradece. Agradece a aquellos que te ayudan y te comprenden en este proceso, agradece a Dios o a la vida por todo lo que te ha dado, como dice la canción... Agradece, agradece, agradece.

Y no pienses en nada más, excepto en ser consciente de que somos eso, conciencia. Y como seres pensantes, sabemos que lo que sucede... Sucede por algo y nada puede detenerlo, para bien o para mal, con o sin ti... Sucederá.


Kimer Ed-Enríquez

Junio/2023

sábado, 15 de abril de 2023

TLOQUE NAHUAQUE (DIOS) Con los que se fueron


 

El Dueño 

del Cerca y del Junto

                               existe, está 

                               y nosotros querámoslo o no, 

                               estamos con Él, 

no en Él

                               no aquí, 

sí allá; 

nada se puede hacer.

                                    

Alegre entonces 

                                contento,

                                con Él aquí, 

ahora, 

¡canta, hermano!

porque mañana 

estaremos en Él... 

                                      Allá

con los que ya se fueron.


Kimer Ed

    Noviembre 01, 2021


sábado, 18 de febrero de 2023

HIPERsEnSiBiLiDad




Pirotecnia cerebral
EsquZooFrenia en hiper>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>velocidad 
de fotos e imágenes, 
que rebotan frontales, occipitales, 
parietal, temporal, etmoides, esfenoides

Vuelan apretadas de emociones
electro temporales de 72 
Horas de CA que se olvida
entre ronchas 
con dos metros de piel y comezón

Te recuerdan alegres tu 
... Por qué a mi

El perdón se moja entre millones
de rebotes 
frontal y lagrimal
entre cuatro noches sin estrellas
excepto una: agradecer… 

Regresar ahí, al presente, no el pasado;
mordido por mi eternidad 
agradecido a hipervelocidad.




Kimer-Ed Enriquez

Enero 28*23= 1+5