sábado, 9 de septiembre de 2023
Perspectiva de una feminista sobre el valor del amor en el camino académico
martes, 8 de agosto de 2023
Tonal, Revista de Escritura No. 2, Julio 2023.
sábado, 5 de agosto de 2023
viernes, 4 de agosto de 2023
Revista de Escritura TONAL No. 1 Abril, 2023.
Desde las entrañas virtuales de un Taller de Escritura Transdisciplinaria surge la revista Tonal, una luz literaria que desafía lo convencional pero también explora la esencia de la existencia humana. "Tonal" y "nagual" se entrelazan como antiguos misterios culturales de lo que somos en la raíz de nuestra esencia, evocando nuestra relación con la naturaleza y el cosmos.
Esta revista es un cóctel donde vibran la poesía, el arte y la curiosidad científica literaria que celebra la invención y la vida misma.
¡Atrévete a entrar en este remolino de palabras y emociones! Tonal te invita a un viaje donde la creatividad es la brújula y las palabras estrellas guías.
Descubre cómo las vibraciones sonoras y las artes literarias entrelazan sus manos para tejer un tapizado de belleza y reflexión.
Sumérgete en sus páginas y sé parte de esta aventura que promete desafiar tus pensamientos y acariciar tu espíritu con el deleite de una danza de creatividad.
¡Tú Tonal aguarda, las palabras te llaman!
¡´MUY PRONTO´!
Kimer Ed-Enríquez
martes, 20 de junio de 2023
Canto de Lobos II
Vamos al encuentro del ocaso
bajo la luz de la luna llena,
Aullamos al amargo placer
de saber que somos siluetas transparentes
que vagan por el bosque
No se tocan,
están unidas por la naturaleza de su verdad etérea
espíritus y almas
que sufren castigados por el destino.
Sufren de amor porque se aman,
sufren porque amar duele.
El amor duele y,
no sabemos cómo expresarlo.
El silencio es nuestra forma de hablar.
Aúllan los pinos
y su aroma se impregna de miedo,
es mucho el amor...
Da miedo, mucho miedo
Aúlla el viento y mi voz vuela a su encuentro,
una noche, dos estrellas, un beso
mis manos en tu cuello,
el rocío se confunde entre la bruma,
estamos llorando y
juntos aullamos nuestro amor quimera,
estamos llorando a un paso de ser eternos
ese paso
es eterno.
Toquemos la luna,
robemos su aliento,
hierba, miel y neblina…
Hagamos el amor sobre la piel del mundo,
hasta que el alba amanezca.
Que se escuche nuestro canto de lobos,
que se extienda por el valle y la montaña,
que resuene en cada rincón del universo,
nuestro amor es eterno
y aullará por siempre.
Kimer Ed.
lunes, 12 de junio de 2023
AFRONTANDO LA ADVERSIDAD: Reflexiones desde la experiencia de un tratamiento contra el cáncer.
En el quinto episodio de la tercera temporada de la serie llamada "Superman y Lois", me llamó la atención la forma en que abordan el cáncer de Lois, que fue detectado en episodios anteriores. Se trata de un cáncer de mama inflamatorio en etapa tres, que ni Superman podrá vencer.
Al comenzar su tratamiento de quimioterapia, Lois se muestra renuente, como suele suceder en la mayoría de los casos. Sin embargo, con el apoyo de su familia, finalmente se convence de que lo mejor es iniciar esa lucha lo antes posible.
Cuando acepta someterse al tratamiento y se sienta en los cómodos sillones articulados para iniciar su quimioterapia, todo parece normal y propio de una serie de superhéroes con conocimiento oncológico. Sin embargo, hay dos momentos que deseo mencionar: uno de ellos ocurre cuando Lois escapa junto con su soporte de suero para llevar a cabo una investigación, y Clark debe esperarla junto a dos personas que también están en tratamiento. Ambas mujeres, que comparten el mismo problema, le cuentan a Clark sobre sus padecimientos y lo difícil que será enfrentar esa enfermedad. Cuando una de las pacientes parece quedarse dormida y tiene dificultades para respirar, Clark pregunta a la otra paciente si está bien, a lo que ella responde: "Sí, solo es la quimio reaccionando". Una vez que la paciente se recupera, retoman la conversación sobre lo inquieta que es Lois...
"Tu esposa tiene dificultad para quedarse quieta... Pero ese instinto le será útil más adelante", le pregunta Clark a qué se refiere, a lo que la paciente responde: "A la enfermedad todos la llaman de diferentes formas. Las experiencias son distintas, pero cuando llega 'el llamado', así lo llamo yo, a quienes nos sentamos aquí, esta enfermedad desafía cada parte de ti, tanto mental como físicamente. En cierto modo, hay una sensación, como 'un llamado', que te dice que sería más fácil si tan solo te rindes. No significa que no ames a las personas en tu vida o que quieras dejarlas, pero... La tentación de ceder ante el cáncer a veces es muy fuerte. Así que el impulso que tu esposa tiene requerirá de toda esa energía para sobrevivir".
El segundo momento ocurre cuando Lois, después de su sesión de quimioterapia, desea salir y compartir un momento agradable con sus hijos, que están en una celebración y baile escolar. Clark, habiendo escuchado las experiencias de las pacientes en el hospital, le sugiere descansar, pero Lois insiste en salir. Él le pide que al menos espere unos minutos, ya que Superman tiene un imprevisto. Lois acepta, pero cuando Superman regresa de su misión, Lois experimenta una reacción a la quimioterapia que la obliga a quedarse en casa a pesar de su deseo de estar con sus hijos.
He estado allí, en esas salas oncológicas. La primera impresión que tuve al ver los sillones articulados fue: "este es un área VIP". No tenía idea de lo que me esperaba. En esa zona bastante amplia, antes de ingresar, me pidieron que me lavara las manos. Había cinco personas: dos jóvenes, una de mediana edad y dos adultos mayores. Me sentaron junto a los adultos mayores: una señora que parecía muy tierna durmiendo y un señor que se quejaba del brazo donde una de las enfermeras intentaba por segunda vez iniciar la aplicación intravenosa. Yo me animaba pensando: "vamos, ya lo has hecho, esto será pan comido"... No debería haberlo dicho. Tres enfermeras intentaron sin éxito iniciar mi quimioterapia. Tuvieron que llamar a una cuarta enfermera, que al parecer era su jefa, y que logró encontrar una de las venas ocultas en mi primer intento de tratamiento.
"Eran esquivas, pero ya está, ¿se encuentra bien, señor Eduardo?". Me quedé dormido. Al despertar, me cambiaron la bolsa que ya estaba vacía por otra con un líquido que me hizo sentir como si corriera electricidad por mi brazo y cuello. Al llegar a casa, esa sensación creció junto con muchas otras: imágenes rebotando rápidamente en mi mente, ira, euforia, temblores, comezón en todo mi cuerpo, una sensación de nostalgia y deseos de llorar como nunca había experimentado... y mucho más.
Después de comenzar ese difícil proceso de estudios oncológicos, realmente te tienta la idea de rendirte. Me administraron tres de las cuatro sesiones de quimioterapia: tres por vía intravenosa y tres en forma de pastillas. Las pastillas debían tomarse durante catorce días, pero no pude terminar la última sesión de quimioterapia en pastillas debido a que sufrí un infarto en el quinto día. Cuando ocurrió, logré llegar a urgencias y de inmediato fui llevado al quirófano. Intentaron hacerme un cateterismo, pero no tuvieron éxito. El especialista dijo que las pastillas fueron las culpables y, por ese motivo, suspendieron la cuarta sesión intravenosa y lo que quedaba de las pastillas. Yo culpé a la última aplicación intravenosa... Fue tan difícil que no deseo recordarlo. Y no, no terminó ahí. Después de las quimioterapias, siguieron las radioterapias. Exactamente 28 sesiones, una al día, de lunes a sábado a las 6:30 de la mañana. Para llegar al hospital, debíamos levantarnos a las 4:30. El problema del cáncer se sumó al problema del corazón. Si al final de todo esto (aún me faltan estudios para saber cómo me fue con las quimios), me dijeran: "Lo sentimos, hay que seguir luchando"... Por supuesto que te tienta la idea de rendirte.
Puedo decir que me siento tranquilo y bien por ahora. Además de seguir los consejos de los especialistas y seguir sus instrucciones al pie de la letra, día a día sin cometer el mínimo error, creo que algo que ha contribuido a mi tratamiento es mi actitud positiva. Y es que, ¿alguien sabe qué más podemos hacer al respecto?... Nada. Nada más que aceptarlo. Ahí es cuando debes ser quien dijiste que serías. No es pelear, no es enfrentar... Es afrontar. Porque creo que afrontar es un concepto más adecuado y se acerca a otro concepto de suma importancia: "aceptar". No hablo de rendirse, no. Hablo de aceptar "algo" que no puedes cambiar, excepto con gran humildad al reconocer quién eres y cuánto puedes trabajar, ese "algo" que no esperabas pero que nadie te quitará, excepto el trabajo interior y el deseo de vivir, no solo por ti, sino también por aquellos que te aman.
Además de esto, y procurar sonreír en todo momento, quiero mencionar que mi pensamiento al respecto es muy tranquilo... La máxima que sigo es: "Todo lo que sucede, sucede, y el mundo no se detiene. Con o sin mí, el mundo seguirá su curso y esto también pasará... Con o sin mí". Entonces, ¿por qué preocuparnos?
Así que, si te encuentras en una situación similar, te sugiero que sigas adelante según indicaciones de los especialista y en la medida de lo posible, como si nada estuviera pasando. Incluso con los peores síntomas, imagina que todo saldrá bien. Haz un análisis mental de toda tu vida y, si es necesario, pide perdón a aquellos a quienes recuerdes haber lastimado de alguna manera... Eleva ese sentimiento al universo: perdón, perdón, perdón. Y después de pedir perdón, acepta. Acepta lo que estás experimentando con la esperanza (pero sin forzarla) de que volverás a estar bien: acepta, acepta, acepta. Y, por último, agradece. Agradece a aquellos que te ayudan y te comprenden en este proceso, agradece a Dios o a la vida por todo lo que te ha dado, como dice la canción... Agradece, agradece, agradece.
Y no pienses en nada más, excepto en ser consciente de que somos eso, conciencia. Y como seres pensantes, sabemos que lo que sucede... Sucede por algo y nada puede detenerlo, para bien o para mal, con o sin ti... Sucederá.
Kimer Ed-Enríquez
Junio/2023
sábado, 15 de abril de 2023
TLOQUE NAHUAQUE (DIOS) Con los que se fueron
El Dueño
del Cerca y del Junto
existe, está
y nosotros querámoslo o no,
estamos con Él,
no en Él
no aquí,
sí allá;
nada se puede hacer.
Alegre entonces
contento,
con Él aquí,
ahora,
¡canta, hermano!
porque mañana
estaremos en Él...
Allá
con los que ya se fueron.
Kimer Ed
Noviembre 01, 2021







