Somos
cíclicos y ascendentes, aunque relativos; una forma evolutiva natural. Este año 2022 aprendí que más allá del bien y
del mal lo que nos pasa es simple y menos complicado de lo que nos inventamos.
Verlo así, nos conviene; desaparece toda concepción del bien y el mal; arriba-abajo; blanco-negro, Etc.
Mi
ser es como una batería: se alimenta de diferentes fuentes humanas.
Este año para mi no fue agradable. Pero verlo así contradice lo aprendido; lo agradable o desagradable no existe... Sólo es energía.
Verlo así me conviene, ayuda a fluir lo que soy: energía.
Más
que aceptación, fluyo.
Lo único que debo aprender ahora es cómo asimilar sus efectos, y cómo ascender en mis ciclos; auguro que es natural, pero quiero aprender a ser consciente de ello.
Otra cosa que aprendí este año es que, todo cambia de forma constante.... No se detiene.
Conclusión: te fue bien, o te fue mal; ya pasó, pasará o está pasando...
Y todo tiene un fin: tu evolución; aceptarla o no, proyecta una actitud ante esta vida a la que sugiero, amar intensamente.
