"El que suelte al tigre, que lo amarre, ya no voy a estar deteniendo a la gente luego de un fraude electoral". Andrés López Obrador (Marzo, 2018)
En el año 2005, tuve el honor de saludar al entonces Jefe de Gobierno y personalmente decirle gracias por la oportunidad de darme un crédito para vivienda; cuando en ese entonces para los de nuestro nivel socioeconómico era casi imposible obtenerlo.
Cuando me acerqué dándole mi mano, le dije “espero verlo pronto en la silla mayor, Señor”. En 2012, al no ver una reacción agresiva o coraje por parte de aquel a quién le habían robado la presidencia, un espurio que al ganar había dicho "haiga sido como haiga sido", me sentí desilusionado.
Pero posteriormente me di cuenta porqué lo había hecho; pocos, muy pocos lo observaron… De hecho, yo no me había dado cuenta hasta que le oí decir “esta vez no de detendré al tigre”; palabras más, palabras menos. Lo que había hecho con el plantón de Reforma, fue detener al Tigre que estaba muy, muy alborotado.
Fue ahí cuando supe que el Presidente Andrés Manuel López Obrador, era muy diferente a todos los políticos que había conocido en mi vida. Desde Luis Echeverria, hasta Peña Nieto; pasando por fox, ese ente con botas por el que había votado, esperanzado por ver un cambio de aquellas lacras que nos habían gobernado por décadas. Todos sin excepción habían sido unas verdaderas mierdas. Quisieron cambiar la verdadera idiosincrasia del mexicano, de una gran cultura excelsa y grandioso pasado, por una del mexicano mediocre, güevón, pobre, corrupto y siempre jodido… Por supuesto, una perspectiva de las élites hacia nosotros, los de abajo.
El presidente López Obrador, me enseñó que al presidente lo ponemos nosotros, que está para servirnos y ayudarnos; para darnos cuentas, representarnos en el mundo, defendernos, Etc., ser como nosotros. Él, fue el único de quien escuché por primera vez, hablar bien del obrero, el albañil, el migrante, las afanadoras, amas de casa, secretarias, Etc., él fue quién por primera vez escuché un “Los mexicanos son los mejores trabajadores del mundo”, “no somos los más grandes, pero tampoco los más chicos”, “los mexicanos, están muy despiertos políticamente hablando”, “Si al mexicano no lo han derribado es porque su gran cultura lo ha salvado”, “ la Cultura del mexicano es de grandes civilizaciones”… Etc.,
Él, recorrió a pie, paso a paso al lado del pueblo que lo ama, (qué político ha hecho eso) desde el Ángel de la Independencia de la Ciudad de México, hasta el Zócalo, donde fue escuchado uno de sus más grandes discursos por millones de mexicanos en el mundo. Él me enseñó cómo debe trabajar todo aquel que se diga político, cómo vestir, cómo hablar del mexicano, cómo defenderlo en el mundo; él me enseñó a sentirme orgulloso por mi cultura, mi trabajo, mi bandera, mi nación.
Él ha sido el presidente más grande y un gran ejemplo de constancia y persistencia por la búsqueda y encuentro de sus ideales… No logró todo lo que hubiera querido para México, pero dejó sentadas las bases que, estoy seguro, ahora, defenderemos por muchos años; porque su voz hará eco en muchas generaciones.
Gracias, gracias, gracias por toda su enseñanza, gracias por no traicionar la causa, gracias por recordarnos cómo a amar a nuestro hermoso México. Dios lo bendiga por siempre.
Kimer Ed

