martes, 28 de julio de 2020

ÍNDICE Y 1/2

Índice...

Indiscreto

que cierras tus ojos y  haces diez…


Alas incorpóreas que iluminan su idea

alzan seguras, ansiosas

piensan:  beso, esencia y piel…

en ti… en sí.


Tocan cuásar…  tu cabello.

y su color explota

en mi sed y saliva, de agua…

 

"ser o no ser"


en la almohada

tocar tu piel…

Respiro el negro café

en los poros te toco…


Roso tus pecados en lo míos

y elevo un suspiro

en la sombra de…  ven… ven…

en mi…

Te 

para el medio

en ti.


Pedro Eduardo

Julio/2013

miércoles, 15 de julio de 2020

HASTA SIEMPRE HIJO MIO

Supones que te ama

Que ve que lo ves

Que piensa…

“¿Qué piensas hijo mío?”

Lo ves como tu hijo...

 

Pero no, es tu perro

 

Él es….   Era, mi Perro: Wisdom.

Cuando llegó a mi vida no lo quería, me caía mal.  Estaba sustituyendo a otro perro que amé inmensamente:  Wally; y su llegada fue pocos días después de que había muerto. Pero el día del amor y la amistad en ese momento de mi vida era muy importante a pesar de todo, y fue un regalo con el sincero deseo de aminorar mi tristeza por la partida de Wally.

No sé si así sea con todos los perros…  ¿El último es el que más amas, el que duele más? 

En mi caso, él estuvo en los años más hermosos y maravillosos de mi vida... y fue todo lo que puedo desear como amigo, mascota, hijo…   Yo no tuve hijos, tal vez por eso lo amé y amo tanto…

 

Piensas que te ama, pero en verdad,

te huelen.

Y piensas que te piensan,

que te escogen como amo,

que te eligen como

parte de su vida…

y crees que se esfuerzan en ti

en darlo todo…

pero no, sólo son perros

nacidos para amar

nacidos para amar sin saber por qué

….

¿Quién les haría eso?

Programarlos para amar

Siempre me lo he preguntado

Genéticamente hechos para amar

 

Tardé poco en quererlo, era genial además de bonito.   Después de ser un niño que jugaba con lo que se le ponía en frente:   comer zapatos, caerse de las escaleras, correr como chivito, lucir su belleza angelical de perrito bebé, …

Aprendió alrededor de 50 palabras, más de lo que suponía enseñarle por mi trabajo de oficinista y estudiante universitario que no se permitía el tiempo suficiente para estar más con él.  En sus primeros años se acostumbró a vivir sólo, en mi casa; cuando llegaba de la jornada diaria, todo su interior era una bomba que había explotado, travesuras que hacía mínimo dos a tres veces a la semana durante sus años de niño; a una de mis hermanas le masticó alrededor de seis pares de zapatos,   lo que mi hermana reclamaba era el por qué no masticaba un par a la vez en lugar de joder un zapato de cada par. 

Las palabras que entendía eran las más básicas, pero porque no tuve tiempo para enseñarle más:  Collar, pelota, cadena, zapato, entre las más básicas: ven, arriba, abajo, sentado, Etc., sólo le faltaba aprender a hablar a mi amado Perro.  De hecho, intenté enseñarle a hablar, pero lo más que aprendió, era imitar los movimientos de mi boca cuando le pedía que dijera “Papá…  pa.. pá”,  y él sólo habría su hermoso hocico repetidamente… abría y cerraba su boca, pero sin hacer ruido… Sin ladrar…

Cada noche que llegaba, iba a mi encuentro, corriendo y después corría por toda la casa como chivito alocado… lleno de alegría, feliz de verme….  Siempre lo he dicho, ellos son los únicos que en verdad te demuestran el amor que siente al verte no importa cuánto tiempo haya pasado;  lo que hacía después correr como loco, era ir por la cadena para llevarlo al parque a pasear. 

Los mayores años de su vida durmió en mis pies.  En dos ocasiones que estuve muy triste, subió a mi cama y recargaba su cabeza en mi regazo…   me miraba y acercaba su nariz y la empujaba contra mi…  Me obligaba a decirle:  no pasa nada amigo. Después de los 10 años, ya no podía subir tan fácil e hizo uso de su camita.   

Yo, días antes de sufrir un infarto, él extrañamente se acercaba a mi y me miraba directamente a los ojos; nuevamente obligándome a preguntar, qué pasa compadre, estoy bien   Posterior a ese infarto con varios días hospitalizado, al llegar a casa, no se volvió loco, se acercó y al igual que yo, nos amamos en un abrazo fraternal.

 

Él, era muy fuerte.  Se levantó firme después de varias ocasiones que alguna enfermedad lo derribara:  Ataques epilépticos que llegó a eliminar después de cierta edad.  En otra ocasión sus patas traseras dejaron de funcionar durante varias semanas; al llevarlo al médico a revisión, lo de siempre:  placas, análisis, para decir lo mismo, está mal; aquella ocasión recuerdo que le dije a la veterinaria:  ya no quiero más análisis, deme algo para su estómago y vitaminas…   quiero que no esté triste¡ Lo extraordinario es que nunca lo estuvo…   me encantaba ver cómo callaba mi egoísmo, como con una bofetada propinada a mi forma de ser cuando me miraba como si nada hubiera ocurrido… excepto que arrastraba sus patas traseras y yo me sentía impotente de no poder ayudarle.   Después de esas vitaminas, a la segunda inyección se levantó para ser tan grande como siempre por cuatro años más.  En otra ocasión, por semanas orinaba sangre…  Nuevamente el egoísmo me movía a no querer alguna intervención previendo lo peor… Y cuando estaba ahí, sobre la mesa veterinaria para terminar al fin…   Lo vi tan tranquilo y seguro de sí, que le dije a la veterinaria…   quisiera saber si aun puede librar este problema   muy amable la Dra. me dijo que si su actitud era esa (tranquila y comía e intentaba ser normal), lo ayudaría en lo posible… duró dos semanas más orinando sangre… Me di cuenta de que sus croquetas le ocasionaban de forma muy extraña ese problema; cuando dejé de darle de comer eso y le quité el medicamento, comencé a darle comida de calidad y mejoró… Me duró dos años más…  en una de esas ocasiones, lo abracé y le dije….    No podrías aguantar unos 10 años más…   y nos vamos juntos, qué dices…   Siempre egoísta amoroso… pero egoísta…

En este momento que escribo estas líneas…  Me doy cuenta de que no puede seguir más, así como está ahora…   El tiempo lo venció…   no fue una enfermedad o…   nada.   Ha sido el tiempo…   y mañana al fin va a descansar… Julio 13, 2020.

Porque ahora se ve cansado, excepto cuando lo abrazo. 

Los años alcanzaron su equilibrio y le cuesta caminar, se golpea si no estoy atento, ya no oye muy bien y ve menos… Es mi perro, es mi perro anciano… Igual que yo…  

Nunca dejaré de agradecerle lo mucho que me ha dado, lo mucho que me hizo feliz durante más de 14 años… En los años más tristes que he tenido en mi vida, por la muerte de mi madre y mi hermana, además de seres queridos.  Durante los años más alegres e intensos que he tenido en mi vida por el amor que conocí gracias a él, por mis sobrinos-hijos y una nueva vida en mi vida, por acompañarme en el sueño de terminar mi carrera universitaria donde lo presumí tantas veces… 

Me siento muy agradecido con Dios, y la vida por haberlo tenido… Por darme a ese ser como mi hijo verdadero… y darme la enorme alegría de sentirme amado por alguien que tal vez sin saberlo…  tal vez sin darse cuenta…. Me dio todo lo que me dio… Gracias por conocer ese dolor que siento ahora y que duele tanto…   porque, siempre lo he dicho…  Este dolor es lo que te hace ser humano…   Es tiempo de Covid, pero no fue Covid-19 lo que lo llevó al final… fue el tiempo... fui yo quién no pudo resistir más ver que le dolían sus extremidades cada que tenía qué moverse, o lo que batallaba para ir a hacer sus necesidades...   Fui yo quién tomó la decisión de decir...   Piensa en él, y deja de pensar en ti...  deja de ser egoísta con su amor...

 

y le dices

y crees que te oye…

 

y le amas, le lloras

le escribes

sabiendo de antemano

que él no lo leerá…

 

Hasta pronto viejo amigo,

Hasta pronto amigo mío

Hasta pronto hijo mio…

Ojalá y te vea en el otro mundo

Ojalá y nos recordemos tú y yo y nos volvamos a ver…

Mientras tanto te llevo en mi

TE AMO, WISDOM, MUCHAS GRACIAS...

TE AMO… HIJO MÍO.

 

A mi hijo Wisdom.

Julio 14, 2020.


martes, 7 de julio de 2020

DONAS Y COCO

Donas

suaves y besos...

azúcar...

 

nubes azules

rubios violeta

 

palabras volando

al algodón y rubio

olor de tu cabello

 

besos fantasmas

labios

imágenes lentas

 

suaves y rosas

labios y miel

 

                          no veo...

el azul

de tus ojos

           castaño

escucho su mirar

  

                     no siento

vibro

el blanco néctar

de tu piel de coco

 

                     toco

y siento

en mi boca

 

donas

y azúcar

 

deshaciendo

el temor

de acercarme a ti...

 

Pedro Eduardo

Enero/2012.