lunes, 11 de marzo de 2019

COTIDIANIDAD



-  … Lo que digo es que cuando veo sus posteriores arrastrar, acariciando el suelo como si hubiera placer en rozarlo, miro su cara y lo único que alcanzo a ver… es cotidianidad.

-   No pasa nada… Es otro día… 

- Y yo me imagino con un problema como ese...  y sencillamente me escandalizo de tan solo pensarlo.  Al verlo así, me dije: "qué injusto es verte así y sufrir de esa manera". 

-  Pero nada.   No sufre.  Excepto cuando duele, claro. 

-  Pero aun así, la capacidad de aceptación es tan basta, tan honrosa, tan instintiva, tan....

-  No sabe cómo describirlo 

- Me abofetea...   Y eso es extraordinario. ¡¡Más descubrirlo!!

-   Fue fácil y complejo a la vez   

-  Cuando con mi cara de pendejo sufridor, lo miro y quiero
llorar...  

-    (Viene la bofetada)

Pareciera decir: “qué carajos te pasa, papá, ¿por qué diablos lloras?...  y lógico, con tanto desconcierto por mi propia actitud, -(abofeteada)- me incomoda y...

-  (Aquí viene lo emocionante),
           
- Me hace ver de él, lo mejor.  Disfrutarlo. Vivirlo sin perder
tiempo.

- Sí.  Es como una fórmula o ecuación :  A+B=C;  

donde A es = "Yo, (usted) o los que razonamos";  

B= "Wisdom, (su perro) o los que no razonan" y

C= Ambos o todos nosotros, sin prejuicios, como seres que somos, solo eso… "somos".

-       Ser…

-     Así es.  Ejemplo:
Yo (usted): ¡¡Cuánto tiempo nos queda, Wisdom, qué
injusta es la vida!!...   ¿Por qué es así?, ¿Por qué a mí,
por qué a ti?
él (moviendo la cola): ¡bofetada!: Hola, 
¿qué me ves?, ¿vamos a pasear?... ¿no?, carajo!!!...
no hay problema, abrázame, te quiero.... te lamo la cara…

- Sí. Él -(como si nada)- y Yo,  -(ya abofeteado)-, abrazados: le digo: 
“¡¡¡Te amo, Wisdom...  qué bien te ves!!!”, ¿Quieres un masajito?, y el me dice…, ..., ...,

-   Y él le dice… “Te quiero, papá” ...

-    Perdón...  ¡¡Sí!!... A eso, le llamo cotidianidad, doctora:

-       Cotidianidad.  

- Nada es diferente.  Lo diferente no existe.   Todo, sencillamente.. ¿Cómo dijo?…

-       “Es”.

-     Y, seamos francos.   Yo lo seré.  Siempre lo he sido cada que vengo a su consultorio, doctora…:  En realidad ellos, los animales, aún viven en una especie de paraíso… como ese del que nos hablan en la biblia…

-     Paraíso. No saber, es su paraíso.

-     Sí.  Creo que así estaríamos nosotros… antes de la mordida esa, a la manzana del árbol de la sabiduría. Sin pedo alguno, sin sufrir por algo que...,  

-     “Es”…; 

-     Sin preguntarnos nada…

-     Sin ser egoístas....

-     Viviendo la cotidianidad de “Ser”...  

-     “Ser”, nada más eso...  “Ser”.

-     Sabe?, admiro su carrera, siempre me escucha atenta, la psiquiatría le queda... 

-     Gracias… 

-   Me preocupaba sentir lo que siento por mi perro e interpretarlo como lo hago…
     
-     ¿Nos vemos la próxima semana?

-     Muy bien...

-      

Mayo 05, 2015.
Kimer Ed.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios.
Amo saber que me lees.