lunes, 22 de noviembre de 2021

LA COCINA DE MARÍA, LA COCHINA (DESCRIPCIÓN)



Es inequívoco su misterio. En primer plano destaca el piso de rojo sangre que, aunque parece reluciente de limpio también denota el paso del tiempo en su desgastada arrugada textura y delgadas grietas de venas negras.  

Todos los que ahí participan se apretujan en la parte superior izquierda. De arriba hacia abajo y de izquierda a derecha lo primero que vemos es un estante de recuadros donde se azulan en tenues blancos, negros y grises, pequeñas bolsas amarradas entre sí y cayendo en forma vertical. El primer personaje que aparece es un niño al que se está peinando por el que pudiera ser su padre, y a su vez es el esposo de María. El esposo con un gran gorro rojo parecido a una shapka-ushanka rusa, vestido de overol blanco, (clásico de los cocineros), sobre una chaqueta café claro. Denota interés no solo en el peinar de su hijo y la mirada indiferente y crítica hacia una monja que le mira; sino también hacia el contenedor de jade que sujeta con fuerza con su mano izquierda.  Atrás de él, su esposa de tez afro con un gorro rosa, palotea duro a dos manos las tortillas del día, seguramente para el servicio que la mesa número doce ubicada abajito de ella y a su izquierda, donde dos ancianas con envoltorio de cebollas en sus cabezas apenas y descubren sus caras. 

Frente a esas ancianas, su nieta de vestido moño blanco en su cabeza cubriendo sus cabellos dorados y sosteniendo un oso gris de peluche en su regazo, como ricitos de oro, les da la espalada porque, por la forma de sujetar su vestido y los gestos que hace, pareciera estar haciendo un berrinche.  

Lo que las abuelas no alcanzan a ver es que el niño de cabello negro con sombrero verde oscuro y vestimenta de café cual duende del bosque, que se encuentra a la izquierda de su nieta, la molesta con una sonaja verde que no deja de mover. 

El padre de ese niño, vestido con un saco amarillo muy elegante, corbata azul claro con figuras de colores, camisa blanca y un sobrero color café tenue con una hermosa cinta naranja, se encuentra mirando hacia nosotros molesto, dándole la espalda a la monja ya anciana con su túnica blanca hasta la cabeza y que con un rostro arrugado y de angustia, no soporta escuchar que le pide algo de comer al dueño de la cocina, quién aun le sigue mirando prepotente, peinando a su hijo.  

A la derecha de la monja, debajo de ella, el español con su clásica boina azul, vestido de un saco verde, camisa blanca, corbata azul fuerte y un chaleco azul claro, indiferente voltea su vista, pero en sus manos ya lleva la cena en un contenedor blanco oscuro, casi gris. 

Bajo ese contenedor se encuentra sus bolsas con diferentes artículos que al parecer son del hombre del saco amarillo, quién también a sus pies lo cercan cinco gruesos libros de una pasta rojo rosa; a un lado de ellos se encuentra también una quesera con tapa de cristal y con dos quesos frescos; a los pies de la niña una bolsa de ixtle con pan que aplasta un pequeño peluche seguramente de la nieta.  

A la izquierda de la niña se encuentra un contenedor de un oxidado metal naranja con dos agarraderas, propio para el resguardo de leche fresca.  

Por último, en la parte inferior izquierda del cuadro, se encuentra levantada una esquina que muestra un fondo negro como si alguien estuviera a punto de cambiar de hoja. 



Kimer Ed

Junio/2021


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios.
Amo saber que me lees.