sábado, 7 de noviembre de 2020

POR NO ESTUDIAR (fragmento de la serie Cuentos y Energía)




Son las 13 con 24.  

Soy el burócrata que atiende desde las 9:00; hay mucha gente que huele mal y sonriente, debo continuar atendiendo.  

Una niña que acompaña a su madre, se me queda viendo; veo cómo se le caen los mocos sobre sus labios.  

Su mamá se entretiene con los chismes del día que debo escuchar:

         ̶  Estoy afuera de mi casa desde las 8:00, joven, qué bueno que me tocó con usted; usted es diferente siempre atiende a las personas sonriendo, así como la semana pasada que le vine a reportar el árbol de mi mamá, mire le traje esto, espero que no se ofenda...  ̶ ̶  Me regala una botella de Viejo Vergel y una gaseosa tibia y la recibo sonriente; continúa  ̶ ̶  ¿Se acuerda que le platiqué que no podía venir ella?

      ̶          Sí, me dijo que estaba malita

     ̶ ̶          Ay, joven...   ̶  Comienza a llorar

     ̶ ̶         Qué pasó  ̶ ̶  finjo sorpresa

     ̶ ̶         Murió....

     ̶ ̶       Ay, Sra. cuánto lo lamento   ̶ ̶  También finjo tristeza

     ̶ ̶    Y pues vengo a eso, si pueden ir...  ̶ ̶  Le doy papel para que se limpie y aprovecho para indicarle que su niña, quién no deja de mirarme como adivinando que finjo,  también tiene fluidos de colores qué limpiar.

     ̶ ̶     ¿Trajo los papeles que le piden?

  ̶ Sí, pero quería ver si pueden hacerme un descuento... No, puedo  pagar eso, joven....  Fíjese, tuve que.... bla, bla, bla,

No puedes cansarte de escuchar y darle consejos sobre cómo debe asumir una pérdida tan importante;  sacas a flote el tercer semestre de psicología que estás estudiando...  Cómo se enteraría que estudias psicología.   

Tienes presente que la atención al público debe ser de excelencia y ésta incluye escuchar al ciudadano, y como supo que estudias psicología, pues debes, porque te mira con esa exigencia, darle un remedio que la haga sentirse atendida por un psicólogo sin importar el  semestre.  


Los nervios me carcomen.  Hace mucho que no sé lo que es un examen... La universidad es pedagógica y mis jefes no saben que los tiempos cambian y un examen es antipedagógico.

Hasta ahora lo comprendo.  Debí estudiar más para no sentirme así.

El bochorno se acumula y los ciudadanos también.  Como nunca las horas se hacen lentas;  afortunadamente nunca se detienen... Aunque ahora lo parezca.  


Los espacios verdes y blancos que recién instalaron con la intención de darle un toque corporativo, parecen distorsionarse en grises rutina.  

La jefa de área que me hará el examen, me sonríe de lejos.  Su sonrisa se abre de oreja a oreja y se ve macabra.  Siento sus ojos en mis borradores y el acordeón que no alcancé a terminar; como si quisiera saber qué es lo que he estudiado.


Una cortina de incertidumbre me acosa, tengo apetito, las manos me tiemblan; me tomo la gaseosa... La tiro.


La jefa me preguntó el horario de mi salida; le dije que a las 15:00 Hrs. me contestó con una sonrisa :

  ̶  Ahora vas tener qué irte a las 15:01;  

Qué carajos quiso decir con eso, ¿Que en un minuto voy a resolver el examen que me va a aplicar?, ¡¡está loca la muy maldita!!


&&


No... No, Eduardo.   

Debes reconocer que tu jefa no tiene la culpa.  No te hagas güey.  

¿Qué tal las tortas de aguacate de anoche?.-  

            ̶    Es que, cuando me pongo nervioso me da hambre 

  ̶      No me salgas con esas pendejadas¡... Qué me dices de los dos días atrás en los que tuviste tiempo para estudiar?.  

     ̶    Es que soy un persona muy ocupada y muchas veces no existe tiempo para el estudio; termino cansado y solo pienso en dormir. 

 ̶ ̶    Pretextos, sólo son pretextos...  Ahora el miedo te acosa, te martiriza y piensas: 

¿Qué tal si no me hace el examen?...   

¿ Qué tal si se le olvida?, 

¿Qué tal y sale a la calle y la atropellan? 


No sabes ni qué fantasear...  


Y te acuerdas de Dios y le pides un milagro 


Te vuelves a recriminar: "Maldito mediocre, güevón"


Pero si fueras sincero, deberías reconocer que todo ese estrés es por no haber estudiado.  Porque si hubieras estudiado en tiempo, forma y fondo,  estarías en tu oficina sin prisa, sin ver a los demás como parte de tu mediocridad y tus pretextos.


Si fracasas, no es por culpa de los demás...  

Fue... Por no estudiar.



Kimer Ed.

Jun/2001

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