jueves, 25 de abril de 2019

DESPIERTA



Caes, tibio, cansado.  El escenario en el que eres protagonista azula el preludio de una noche ciega.  Los parpados murmuran impulsos eléctricos y la lluvia se agacha en una señal atemporal hacia un abismo que desgarra su vientre.  Alcanzas a ver una mano estirada… no es la tuya… ¿o sí?  El momento inexacto da un vuelco donde todo es la nada.  Muerdes dos gemidos esperando que tu perro los escuche.  Las niñas hablan con un viejo momento vestido de noche sobre su ansiedad enjuta y deseo de ver una cara con manecillas en las 3:30 A.M.  La esperanza angustiada hace sus maletas rumbo a los murmullos gris y rojo, adentro. El espacio donde la nada te toca, se mecen voces en tus oídos; afuera… el silencio suspira, afuera. El brillo en ausencia de su esencia envuelve un yo perdido que flota hacia el universo de la gente, camiones, rosas, perfume, lluvia, beso… brazos abiertos… tortillas… frijoles. Un chile agiganta tonos terror y muelas crujiendo calles con caries que bailan sobre pantalones rotos, sin asfalto y perros atropellados.  Campanas limpian pensamientos aplastados y retorcidos en su gabazo, los repliega hacia paredes arqueadas por los ojos de las niñas que se han asomado y te persiguen.  Rompieron la seda escurrida de la oscuridad.   La niña más pequeña toca con sus dedos índice y pulgar, tu nariz...  Se deshace su mano mientras tus ojos gritan, tu voz no puede.  Eres polvo nácar volando en el espacio del olfato hacia tu perro que aúlla con el Polo Sport pirata de tus axilas.  La vecina muestra sus senos, te acercas para olerlos… es la niña más grande.  Tus gritos danzan en la almohada que océano en tormenta naufraga a la mañana que se acerca.  Un rayo de luz unicornio cabalga sobre el párpado izquierdo de tus ojos aun muertos. Las niñas fantasmas se van.  No sabes a dónde.   Tu contexto aniñado también...  La oficina… debes ir a la oficina…  no, no sin antes pasear a tu perro…¡¡¡Despierta!!!


Pedro Eduardo
   Feb/2019.

2 comentarios:

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