En la señal de la cruz
al anochecer o al brillar del día
se esconde mi "gracias"
querida, amiga mía.
En tu café matutino
con aroma a "buenos días"
mi despertar se llama "gracias"
dentro de mi alma,
preciosa, amiga mía.
En tu mirada indiscreta
a mi pantalón descosido
y en el zurcido sutil
de una mano maravilla
está mi eterno "gracias"
con cariño, amiga mía.
En el consejo de piedra
en la pedrada sentimiento
y en aquello que pregunto
y se vuelve lluvia,
primaveras o desierto...
Tú que lo callas o lo gritas
o vuelas en recuerdo
cual la rosa con espinas
o la rosa, que acaricia al alma...
lo haces todo o lo haces alba..,
hoy te reconozco..
gracias, muchas gracias, siempre…
dulce, amiga mía.
A: Marcela Montiel
Pedro
Eduardo
Autor
Abril 11, 2014.

Que bella amistad...Que al cabo de los años sigue en pie, con altas y bajas, con alegrías y tristezas, con enojos y reclamos, pero juntos, juntos como una verdadera familia, Y por esos cuatro seres que los complementan muy bien...Felicidades por tu hermoso poema. MI COMIS MERECE ESO Y MUCHOS POEMAS MAS...
ResponderBorrarQue así sea.
BorrarGracias, con mucho cariño.
ResponderBorrar