Don Jesús sonreía cada que me veía correr en el pequeño patio de su casa. Me recuerdo con cinco años aproximadamente disfrutando de todos los integrantes de la familia: Noel, joven extraordinario que había llegado a ser un estudiante de excelencia; Rosalba, la chica bellísima e inteligente que junto con Yolanda (Mi tía) e Irma (entrañable amiga) hacían una fórmula única de armonía, amistad y belleza, extraordinaria y ejemplar; y Abel, el arquitecto rebelde que siempre iba más allá de sus palabras provocando admiración por su talento. Cuando había fiesta en la casa de Don Jesús, era feliz y disfrutaba además de ver a mis tres chicas favoritas, escuchar melodías raras que robaban mi atención porque me encantaban, sobre todo cuando las bailaban Doña Mary y Don Jesús. Recuerdo que lo disfrutaban y en su bailar transmitían su disfrute al ritmo de "Las Coronelas", por ejemplo, o cuando bailaban “La Bala”.
Don Jesús era genial porque me hacía correr y reír mucho... sólo recuerdo eso... que me hacía correr y sonreír mucho... no recuerdo el juego que jugábamos… pero, cuando me llamaba, con lo que yo creía que era un apodo... “Adelaida”, llegué a pensar que era un sobre nombre o así le llamaba a su perrita que habría tenido tiempo atrás: "Adelaida"… provocaba que lo mirara con un gesto de “¿qué?”.
Ayer murió Don Jesús. Yo le llamaba Don Chucho... Y hasta el día de ayer, cuando lo recordaba con gran cariño y sonrisas en mi corazón, tenía la gran duda de por qué me decía "Adelaida"...
Llegamos de su sepelio e inmediatamente me fui a buscarlo en la web. Me quedé con la primera definición y me hizo sentir una gran ternura y admiración por ese entrañable Señor:
"Adelaida es un nombre propio femenino de origen germánico en su variante en español. Deriva del antiguo nombre germano Adelheid, compuesto de athal (nobleza) y heid (aspecto), por lo que significa "de noble aspecto".* *Wikipedia, la enciclopedia libre https://es.wikipedia.org/wiki/Adelaida_(nombre)"
"Adelheid: De Noble Aspecto"
¡Me encanta! Y no me importa si él sabía o no ese significado, o si de esa manera le llamaba a su mascota, algo o a alguien... Me encanta recordarlo e imaginar en su sonrisa mirándome correr y reír pensando en que veía en mi figura de niño, una persona de "noble aspecto"... corriendo a sus brazos…
Ayer murió un ser “Adelheid”, extraordinaria persona y de gran nobleza… Adiós a Don Jesús.
Pedro Eduardo.
Julio 11, 2016.

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